La luna dormida

 

Se cayó la luna

se cayó en la harina.

Ven a levantarla

con tu mano limpia.

Era tan de noche

que la luna niña,

como nadie hablaba,

se quedó dormida.

En el árbol negro

puso la camisa

destrenzó su pelo

con la negra brisa,

y la negra nube

se fue en zapatillas...

pero en camino,

con la gran fatiga,

se cayó la luna

se cayó en la harina.

Álzala despacio

que la luna niña

sueña que la mecen

blancas estrellitas.

¡Se cayó la luna

se cayó en la harina!